WattOS, una distro ligera y de poco consumo

WattOS R12 es la última versión de esta distribución minimalista basada en Debian y que cambia el entorno de escritorio y la experiencia inicial.

Este mes salió WattOS R12. Se trata de una distro desconocida porque por otra parte lleva demasiados años sin actualizarse. Sin embargo, su principal autor ha encontrado últimamente tiempo para poner al día su entorno y hace poco publicó la versión 12.

¿Qué es exactamente WattOS? Es una distro más casual y menos conocida que puede ser de utilidad para aquellas personas que quieran utilizar Debian Linux pero que no esten conformes con los defaults que trae éste. En particular, WattOS se caracteriza por utilizar LXDE como entorno de escritorio y por tener un subconjunto reducido de aplicaciones, algo que la convierte en una buena distro para utilizar en ordenadores antiguos… pero no mucho.

Y es que, pese a que Debian 11 está disponible para ordenadores de 32 bits que todavía utilicen la arquitectura i686, WattOS sólo está disponible en este momento en ordenadores de 64 bits, lo que significa que puedes utilizarla para revivir un ordenador viejo, siempre y cuando tenga un procesador compatible. En caso contrario, ni te esfuerces en descargar la ISO porque no se trata de una distro para ti.

Mira esta review como vídeo.

Además de traer LXDE preinstalado, esta distribución agiliza bastante el trabajo para que no haya que hacer lo mismo de siempre tras instalar Debian. En particular, por ejemplo, WattOS trae activos ya los repositorios contrib y non-free, para poder tener más software en el equipo, sobre todo drivers. También destaca que los repositorios de bullseye-backports vienen activos por defecto, para poder instalar versiones más modernas de algunos paquetes que de otro modo habría que obtener a mano.

Incluso antes de instalar WattOS, sorprende el hecho de que disponga de un entorno vivo, para probarlo antes de dar el paso de instalarlo, y que hayan sustituido el instalador típico de Debian por Calamares, un instalador agnóstico de plataforma que cada vez está disponible en más distros.

Finalmente, en cuanto a software preinstalado, además de aplicaciones típicas como PCManFM, gparted o LXTerminal, viene preinstalado VLC, Firefox y Transmission, entre otros programas. Esto es algo que se puede ampliar trayendo software mediante Flatpak. Destaca el hecho de que ya viene preinstalado, facilitando la instalación de software a través de alguno de los repositorios destacados, como por ejemplo Flathub, aunque tendrás que activarlo a mano.

Los requisitos del sistema no quedan del todo claros, aunque en caso de problemas, en su página web oficial proporcionan tanto un foro como un servidor de Discord para intercambiar más información.

Rocky Linux 9.1: novedades y cómo actualizar

Rocky Linux 9.1 ya está disponible, tanto para aquellas personas que quieran instalarlo por primera vez mediante sus múltiples ISOs, como a través del sistema de actualizaciones para usuarios de Rocky Linux 9.0.

Con un par de semanas de diferencia respecto a la publicación de la versión upstream de Red Hat 9.1 aparece Rocky Linux, el primer parche mayor para la versión 9 de Rocky Linux.

Esta distribución es compatible a nivel binario con Red Hat Enterprise Linux, debido a que toman las fuentes con las que se generan las ISOs de Red Hat, les cambian las marcas y los nombres, y con ello fabrican una distro diferente. Este proceso es correcto y es el mismo que durante tantos años estuvo haciendo CentOS, hasta que fue apartado y descontinuado en 2020. De hecho, Rocky Linux es un proyecto dirigido por Gregory Kurtzer, que fue quien empezó también el proyecto CentOS, así que experiencia hay.

Sin embargo, el hecho de que sea una distribución derivada de Red Hat implica que no tiene mucho margen de maniobra. Las novedades que tiene Rocky Linux 9.1 son las mismas que se han visto ya en Red Hat 9.1, e incluso en otras distribuciones clónicas de CentOS que ya han aparecido a estas alturas, como AlmaLinux 9.1. Sin embargo, sigue siendo valioso igualmente para quienes hayan instalado Rocky Linux 9 en sus servidores.

Para actualizar desde Rocky Linux 9.0, todo lo que tienes que hacer es ejecutar sudo dnf upgrade -y en algún momento, si es que todavía no lo has hecho a estas alturas. Como parte del proceso de actualización, se instalará la siguiente versión del sistema operativo y pasarás a utilizar la versión 9.1, como puedes comprobar si consultas el contenido del archivo /etc/rocky-release.

En cuanto a las novedades, según las notas de versión publicadas en su página, la principal característica a destacar es la llegada de Keylime. Se trata de una herramienta pensada para hacer remote boot attestation, que es algo que los administradores de sistemas hacen para asegurarse de que el software que está ejecutándose en una máquina es el correcto y que no ha sido modificado. En este caso se trata de un atestado remoto, así que se puede usar para comprobar granjas de servidores desde un host de control. Se aprovecha de las características de TPM de los ordenadores modernos para este propósito.

Por lo demás, otras novedades a destacar son la incorporación de NodeJS 18, PHP 8.1 y Ruby 3.1 al sistema de módulos de DNF. Algunos paquetes de sistema como los compiladores de GCC, LLVM, Golang o Rust también han sido actualizados a sus versiones más recientes.

Alpine Linux 3.17, nueva versión de la distro minimalista

Ha salido Alpine Linux 3.17, la última versión de esta distribución minimalista que se caracteriza por utilizar BusyBox en vez del userland de GNU.

Alpine Linux es una distribución Linux que se caracteriza por dos cosas. En primer lugar, por ser compacta. Para ello, prescinde de herramientas que en otras distros se da por hecho, como Bash, glibc o el resto de herramientas de GNU, sustituyendo su userspace por BusyBox y por MUSL. Hasta cierto punto, eso implica que no es una distro GNU/Linux, sino una distro Linux (a secas). En segundo lugar, está diseñado para ser segura. Al ser tan pequeña, es más fácil de protegerla, lo cual la hace también pensada para equipos como routers, firewalls o servidores. También en los últimos años se ha puesto de moda en Docker debido a que permite crear imágenes más pequeñas.

Eso no quiere decir que no se pueda instalar Alpine Linux en un sobremesa o en un portátil si así lo deseas. Tiene un gestor de paquetes con el que puedes obtener cualquier herramienta extra que esté en su repositorio de software. Sin embargo, tienes que tener en cuenta que, debido a que utiliza musl en vez de glibc, es posible que algunas aplicaciones se nieguen a funcionar si no están programadas de forma portable y si asume que tu distro es GNU.

Recientemente, Alpine Linux ha publicado la versión 3.17.0. De acuerdo con su changelog, el cambio más significativo es la actualización de OpenSSL a la versión 3. Será posible seguir utilizando OpenSSL 1.1 en aquellas aplicaciones que todavía lo requieran mediante la instalación de un paquete de compatibilidad.

Debido a que la distro trae poco software preinstalado, tampoco hay mucho más que decir. No obstante, en su gestor de paquetes se han actualizado las versiones de algunos paquetes relevantes. Para aquellas personas que quieran instalar el userland de GNU, paquetes como Bash y GCC ahora traen las últimas versiones. También están disponibles para instalar GNOME 43, KDE Plasma 5.26. Además, herramientas de desarrollo y soporte a lenguajes de programación como bases de datos y entornos de ejecución han sido actualizados a la versión más reciente disponible.

Puedes descargar Alpine Linux para multitud de arquitecturas y de entornos desde su página web.

Las 4 razones que harán de VanillaOS la distro que dará que hablar en 2023

VanillaOS tiene papeletas a volver a hacer interesante y divertido el ecosistema GNU/Linux durante 2023, y en este artículo te voy a contar las razones por las que puede ocurrir esto.

Se espera que en un par de semanas salga la primera beta pública de VanillaOS, una nueva distribución basada en Ubuntu Linux. Esta distribución tiene papeletas a volver a hacer interesante y divertido el ecosistema GNU/Linux durante 2023, y en este artículo te voy a contar las razones por las que puede ocurrir esto.

VanillaOS está basada en Ubuntu Linux, pero no es simplemente otro Ubuntu cambiado de piel, sino que introduce cambios sensibles a la forma en la que trabaja la distribución, que pueden hacer del día a día una experiencia interesante. Van bastantes años donde las distribuciones parece que se han estancado y que avanzan lentamente. Todas las distros están basadas en otra ya existente cambiando algunas cosas, y apenas se introducen cambios interesantes que valgan la pena de cara a evolucionar el estado del arte.

VanillaOS rompe los moldes e introduce una serie de cambios a la forma en la que funciona el sistema operativo que, si bien no son para todo el mundo (mucho menos tal vez para personas que llegan a GNU/Linux por primera vez), pueden servir de inspiración para funciones interesantes que tal vez en unos años veamos incorporadas en otras distribuciones.

Una experiencia GNOME mainstream

El primero de estos aspectos es el entorno de escritorio. GNOME. En principio no debería suponer ninguna novedad, puesto que hoy en día Ubuntu también utiliza GNOME. Sin embargo, VanillaOS trae un GNOME puro y sin añadidos de Canonical. Este es un factor determinante. Ubuntu trae una versión de GNOME altamente modificada, con un dock preinstalado, con soporte para mostar iconos en el escritorio, y con un aspecto de pantalla altamente modificado.

El escritorio de VanillaOS en un ordenador portátil.
Render de VanillaOS propuesto por sus autores. Foto tomada del sitio web oficial.

Si queda en la sala algún fan del viejo Ubuntu GNOME, posiblemente sepa a qué me refiero con esto. Cuando Ubuntu se pasó a GNOME en 2017 y abandonó Unity, esto deprecó inmediatamente Ubuntu GNOME, otra distribución spin que previamente había aparecido para ver cómo sería Ubuntu si utilizase el por entonces reciente GNOME 3. Sin embargo, el salto de Ubuntu GNOME 16.04 a Ubuntu 18.04, pese a que sea el mismo entorno de escritorio, claramente dejó un poco que desear a quienes buscasen una experiencia más neutra. Ubuntu GNOME era un GNOME puro, ligero y azul. En cambio, Ubuntu 18.04 era naranja y con paneles cambiados. En ese sentido, VanillaOS recuerda bastante a lo que era el viejo Ubuntu GNOME. Una interfaz de usuario minimalista y sin muchos cambios respecto a la línea base de GNOME.

Capacidad de elección

Uno de los aspecto más característicos de Ubuntu es su preferencia hacia el sistema Snap. Este año ya vimos como Ubuntu delegaba en Snap ciertos paquetes del sistema esenciales, tales como Firefox, el cual ahora mismo se actualiza siempre por Snap. Otras distribuciones basadas en Ubuntu, como Linux Mint, se bajaron del barco y ofrecen derivados en los que el soporte para Snap está eliminado.

En vez de imponer Snap, una de las primeras cosas que hace el sistema operativo tras instalarse es preguntar qué tipo de gestor de aplicaciones se va a querer utilizar: Snap, Flatpak, AppImage, o una mezcla de las tres opciones. Lo que significa que es más fácil de eliminar el soporte para Snap si no tienes previsto utilizarlo, y mantenerte usando exclusivamente Flatpak si ese es tu interés.

El asistente de configuración de VanillaOS preguntando por el tipo de gestor de paquetes a utilizar.

Inmutable pero no mucho

En los últimos años, hemos visto propuestas para fabricar sistemas operativos inmutables como OSTree. La idea de un sistema operativo inmutable es impedir hacer modificaciones fuera del directorio personal. Por lo general, cuando se instala un sistema operativo de tipo GNU/Linux, se nos permite implícitamente hacer con nuestro disco duro lo que se nos proponga, incluyendo modificar los archivos de carpetas especiales como /usr.

Y a pesar de que desde el punto de vista de la administración de sistemas, este es un paso que a veces hay que dar, por ejemplo, para instalar a mano una aplicación foránea que no se puede obtener fácilmente desde el gestor de paquetes, también es cierto que puede provocar desequilibrios en el sistema operativo. Archivos que se olvidan de eliminar al borrar una aplicación, o conflictos al actualizar porque de repente un programa instalado a mano no es compatible con una actualización de una dependencia de sistema.

Para establecer un término medio, VanillaOS trae una herramienta denominada almost. Con este sistema podemos alternar entre modo ro y modo rw. La principal diferencia es que mientras el sistema esté en modo ro, no será posible modificar la capa base del ordenador. Si en algún momento necesitamos tocar algún directorio del sistema, no obstante, podremos cambiar a modo rw y hacer nuestros cambios, volviendo a poner el sistema oprativo en modo ro en el siguiente arranque. De este modo nos lo tendremos que pensar un poco antes de hacer modificaciones, y el sistema se mantendrá mucho más estático.

VanillaOS también soporta el concepto de «capas», en el sentido de que mientras se aplican cambios, es posible tener un área de staging donde ensayar los cambios que se hagan al sistema antes de aplicarlo. Esto lo podemos utilizar para poner los archivos y ver el resultado que tendría al aplicarlo de forma definitiva. Eso sí, no es un concepto de capas como el que hay en OSTree ni mucho menos, por lo que una vez se aplique de forma definitivamente una capa, se introducen esos cambios en el sistema de archivos real sin vuelta atrás (salvo que lo hagamos a mano, claro).

Las opciones de VanillaOS preguntan qué tipo de sistema operativo se quiere tener, uno inmutable o uno no inmutable.

apx: instala paquetes de forma segura

Sabemos que no siempre es fácil encontrar software para algunas distribuciones GNU/Linux. Muchas distribuciones grandes hoy día usan herramientas como copr o PPA para poder hacer más flexible la obtención de software de terceros en un sistema. Sin embargo, esto a menudo suele ser un foco de problemas en tanto que esos paquetes pueden provocar que tarden más comandos como apt update, o incluso pueden provocar que varios paquetes se bloqueen por incompatibilidad.

Sin embargo, sabemos de sobra quién no tiene problemas de paquetes en sus repositorios, ¿no? Efectivamente, el sistema AUR de Arch Linux. De modo que VanillaOS trae un gestor de paquetes llamado apx, que aparte de ser otro frontend para interactuar con el apt-get del sistema operativo, nos permite algunas cosas especiales.

Por ejemplo, otra de las características de apx es que permite instalar paquetes en contenedores aislados. Con eso, evitaremos dañar el sistema principal al instalar y desinstalar cosas, ya que cabe la posibilidad de que con tanta instalación y desinstalación de cosas, se queden cosas a medio instalar. (¿A quién no le ha pasado que se queda algún paquete sin eliminar del todo porque deja algún archivo de configuración suelto o porque se instaló como recomendación y nunca se quitó?)

Esta característica, no obstante, no está disponible en este momento en máquinas virtuales, así que si apx detecta que se está ejecutando desde una máquina virtual o hipervisor como QEMU o VirtualBox, rechazará activar el soporte para contenedores. Si estás evaluando VanillaOS en una máquina virtual antes de decidirte a instalarlo o no, tendrás que prescindir de esta prueba.

¿Qué novedades trae Fedora 37?

Fedora 37, la última versión de la distribución de software libre GNU/Linux hermanada con Red Hat, está al caer. Está programada para que salga el 18 de octubre como muy pronto. Es por ello que con esa fecha en el radar, conviene preguntarse qué nos va a aportar esta nueva versión.

Fedora 37, la última versión de la distribución de software libre GNU/Linux hermanada con Red Hat, está al caer. Está programada para que salga el 18 de octubre como muy pronto. Es por ello que con esa fecha en el radar, conviene preguntarse qué nos va a aportar esta nueva versión.

Antes que nada, es importante recordar que las distribuciones de Fedora siguen un calendario de actualizaciones por el cual sale una nueva versión de Fedora dos veces al año: una en abril y otra en octubre. (Salvo que haya sorpresas, como pasó con Fedora 36, claro.) Cada una de estas versiones tiene soporte durante un tiempo limitado, a partir del cual los desarrolladores centran sus esfuerzos en la siguiente versión disponible. Eso significa que, en el fondo, si somos usuarios de Fedora, tampoco hay mucho que decir de las novedades: nos guste o no, tarde o temprano tendremos que actualizar. El periodo de vida de una versión de Fedora es algo más de 12 meses. Tendremos soporte para Fedora 36 por otros seis meses más, pero si nos queremos asegurar de que nuestro ordenador (o nuestro servidor) esté a salvo de posibles vulnerabilidades, es conveniente usar una versión de Fedora que continúe recibiendo soporte.

GNOME 43

La principal novedad de Fedora 37 si se está utilizando el spin oficial será, como no puede ser de otro modo, GNOME 43. Con GNOME 43 se unifica más la interfaz de usuario en torno a GTK+4, libadwaita y el nuevo lenguaje de diseño que GNOME ha adoptado en los últimos años.

Nautilus modifica su aspecto y deja de utilizar GTK+3, lo que significa que ahora tiene un diseño mucho más claro y simplificado, además de compatibilidad con pantallas pequeñas como las de dispositivos móviles. Además, muchas de las vistas de lista han sido retocadas para tener un aspecto mucho más limpio que haga más fácil encontrar la información solicitada.

Captura de pantalla del explorador de archivos Nautilus
Nautilus ahora está adaptada a GTK+4, lo que se traduce en un diseño plano y más limpio.

Pero esa no es la única aplicación que ha sido adaptada. Otras aplicaciones como el Calendario de GNOME, Mapas o GNOME Builder también han recibido mejoras significativas de aspecto en esta versión. Además, la shell tiene un nuevo diseño para los botones de acción que se esconden en el menú de desborde de la parte superior derecha de la pantalla.

Soporte para Raspberry Pi 4

La Raspberry Pi es uno de los mini-ordenadores más asequibles y destacados de los últimos años, y la versión 4 es un tanque que supera con muchísimo nivel las capacidades de cómputo de generaciones anteriores. Muchas distros se han adaptado en estos tiempos para poder funcionar correctamente en la Raspberry Pi pero sólo unas pocas han agregado soporte oficial que permita al equipo de desarrollo darle un poco más de cariño sin requerir de intervención de terceros.

En la versión 37 de Fedora, la Raspberry Pi 4 adquiere soporte oficial. Esto incluye también dispositivos como la Raspberry Pi 4B o la Raspberry Pi 400, que también están basadas en la misma generación de la máquina. En estos dispositivos, ya no sólo será posible utilizar Fedora 37, sino que Fedora 37 vendrá con un soporte mejorado, que incluye los drivers para poder aprovechar la GPU y disfrutar de aceleración gráfica.

Eso sí, en la wiki de Fedora se anuncian algunas cosas que se escapan del control y que puede que no funcionen como cabe esperar. Por ejemplo, el soporte para el WiFi en la Raspberry Pi 400 es algo que depende de Broadcom, por lo que no se puede hacer mucho al respecto. Además, el soporte para decodificar vídeo por hardware también ha quedado en el aire.

Fedora 37 ha eliminado el soporte para la arquitectura ARM7. Esto significa que si tienes una placa antigua que no use la arquitectura ARM8, no habrá soporte oficial y probablemente no puedas instalar la versión original de Fedora en tu dispositivo.

Actualizaciones de software

Logos de dnfdragora y Fedora

No sólo ocurre con GNOME: Fedora es una distro que busca traer siempre las versiones más recientes posibles del software que portan sus repositorios siempre que sea seguro. Eso significa que mucho software esencial para el día a día, tanto para usuarios domésticos o de oficina como para profesionales y desarrolladores, viene actualizado a la versión más reciente que sea posible.

En la lista de novedades encontramos paquetes de todo tipo:

  • Erlang 25.
  • GNU binutils 2.38.
  • GNU glibc 2.36.
  • GNU Emacs 28.1.
  • Golang 1.19.
  • Haskell GHC 8.10.7.
  • LXQt 1.1.0.
  • NodeJS 18.
  • Perl 5.36.
  • Python 3.11.

También es interesante la retirada del soporte para las versiones de 32 bits del OpenJDK que se distribuye en los repositorios de Fedora. Fedora ya es de cualquier modo una distribución que sólo publica versión de 64 bits, pero todavía es posible instalar algunos paquetes de 32 bits dentro de una instalación de 64. El OpenJDK ya no será uno de ellos, ni siquiera

Qué cosas parece que no hay

Fedora se encuentra en medio de un gran refactor para cambiar el instalador principal desde la versión actual, que usa GTK, a un instalador de tipo web.

El equipo a cargo del nuevo instalador de Fedora basado en web ha decidido mantenerse al margen del lanzamiento de Fedora 37. Eso significa que si pensabas que el instalador de Fedora 37 traería la nueva experiencia de instalación, no lo vas a encontrar por el momento en esta versión.

La primera versión preliminar estará disponible poco después del lanzamiento oficial de Fedora 37, una vez la fiesta y las noticias se hayan calmado, para no causar interferencia en la promoción de la nueva versión.

Cuándo actualizar a Fedora 37

Una vez se publique Fedora 37, estará disponible tanto la ISO para instalaciones en limpio que querramos hacer previo formateo, como la actualización desde Fedora 35 o Fedora 36, que encontraremos en la aplicación GNOME Software al cabo de unas horas o días a partir del momento en el que se haga público.

Fedora 35 dejará de recibir soporte en noviembre, por lo que si todavía estás utilizando esta versión, te recomendamos actualizar a Fedora 36 o a Fedora 37.

Si quieres probar ya la versión Beta, cosa que no recomendaría en un ordenador importante del que dependa nuestro día a día, encuentras igualmente enlaces de descarga a la ISO beta de la versión 37 en su página web oficial, que seguirán ahí al menos hasta que se publique de forma estable.

elementaryOS: OS 7 se retrasará un poco pero anda cerca

OS 7, el código de versión de la próxima versión de elementaryOS, se va a retrasar un poco. Así lo ha confirmado la líder del proyecto en la actualización mensual publicada a través del blog oficial esta semana.

OS 7, el nombre de la próxima versión de elementaryOS, se va a retrasar un poco. Así lo ha confirmado su líder del proyecto en la actualización mensual publicada a través del blog oficial esta semana. A finales de mayo se hizo un QA en YouTube donde se mostró el estado en el que se encuentra OS 7, el nombre que va a recibir la siguiente iteración de esta distribución GNU/Linux que utiliza Pantheon como entorno de escritorio y que tiene este aspecto tan particular como diferente al resto de distribuciones que te puedes encontrar por la red.

En este QA se recorrió el kanban del proyecto, para mostrar las tareas que tienen que culminar para poder publicar la versión como estable. El principal problema, por lo que se dice en la actualización de junio, es que en este momento existen demasiados items marcados como Blocked, es decir, existen demasiadas tareas que no pueden avanzar en este momento debido a condiciones externas que hay que resolver antes de poder continuar con la finalización de esas tareas.

El panel de ajustes de apariencia de OS 6.1 ha recibido algunas mejoras estéticas

Por lo demás, este mes OS 6.1 recibió una serie de mejoras orientadas a hacer más fácil de utilizar algunas secciones de la distro. Por ejemplo, las opciones de apariencia recibieron un ligero lavado de cara en el que se reorganizaron las secciones que permiten modificar los colores, el modo oscuro y el calendario en el que el modo oscuro se activa. Algunas correcciones de errores o de cosas que en general no estaban antes bien planteadas, como que ahora no se pueda eliminar la papelera de la barra lateral de Archivos, también es algo que ha quedado corregido este mes.

Sin embargo, estas son algunas actualizaciones menores que cambian cosas sobre la marcha para mejorar la experiencia de usuario en las versiones actuales. En general, se está invitando a toda la gente que quiera desarrollar aplicaciones que se integren bien con el sistema operativo, a empezar a utilizar la versión 7 del SDK para asegurar una transición fluida a la siguiente versión del sistema operativo, por lo que no debe quedar mucho para terminar de corregir las últimas cosas antes de que pueda ver la luz.