Raspberry Pi predice una vuelta al stock de siempre durante 2023

¿Se acerca el fin de la crisis del componente que impide que placas como la Raspberry Pi puedan ser compradas por el público general? De acuerdo con lo último que cuentan desde la empresa, la respuesta podría ser sí.

Cualquier maker que en los últimos tiempos haya intentado encontrar hardware para sus proyectos se habrá dado cuenta que conseguir una Raspberry Pi en este momento es misión imposible. No hay stock, y el que hay, tiene precios ridículos. La crisis de stock que vivimos durante estos años está afectando a todos los sectores, y el de los semiconductores es uno de los más perjudicados.

Sin embargo, en una noticia compartida recientemente por Raspberry Pi, nos entregan como regalo de navidad varias noticias positivas. En particular, con los vendedores oficiales habrían conseguido apalabrar un stock de 100.000 unidades de stock que van a mejorar de forma inminente los datos de stock que nos encontramos en sitios como RPILocator, donde es posible visualizar fácilmente si hay stock disponible para productos en estos vendedores oficiales.

De hecho, lo mejor está por llegar. La fundación predice que la situación se mejore en el segundo trimestre de 2023, alcanzando niveles anteriores a la pandemia, para finamlente regresar al stock infinito durante la segunda mitad del año.

Una de las consecuencias de la rotura de stock está siendo la subida de precios. Pese a que la cosa mejore el año que viene, algo que adelantan es que no vamos a ver esa mejora de stock materializada necesariamente en los precios de siempre. La inflación ha disparado el coste de los componentes necesarios para producir estas placas, y regresar al precio de venta original haría que los dispositivos se vendan a pérdidas. Esa es la razón por la que cuando la cosa se tranquilice, notaremos que los dispositivos habrán subido de precio igualmente respecto a lo que podíamos encontrar hace un par de años.

Rocky Linux 9.1: novedades y cómo actualizar

Rocky Linux 9.1 ya está disponible, tanto para aquellas personas que quieran instalarlo por primera vez mediante sus múltiples ISOs, como a través del sistema de actualizaciones para usuarios de Rocky Linux 9.0.

Con un par de semanas de diferencia respecto a la publicación de la versión upstream de Red Hat 9.1 aparece Rocky Linux, el primer parche mayor para la versión 9 de Rocky Linux.

Esta distribución es compatible a nivel binario con Red Hat Enterprise Linux, debido a que toman las fuentes con las que se generan las ISOs de Red Hat, les cambian las marcas y los nombres, y con ello fabrican una distro diferente. Este proceso es correcto y es el mismo que durante tantos años estuvo haciendo CentOS, hasta que fue apartado y descontinuado en 2020. De hecho, Rocky Linux es un proyecto dirigido por Gregory Kurtzer, que fue quien empezó también el proyecto CentOS, así que experiencia hay.

Sin embargo, el hecho de que sea una distribución derivada de Red Hat implica que no tiene mucho margen de maniobra. Las novedades que tiene Rocky Linux 9.1 son las mismas que se han visto ya en Red Hat 9.1, e incluso en otras distribuciones clónicas de CentOS que ya han aparecido a estas alturas, como AlmaLinux 9.1. Sin embargo, sigue siendo valioso igualmente para quienes hayan instalado Rocky Linux 9 en sus servidores.

Para actualizar desde Rocky Linux 9.0, todo lo que tienes que hacer es ejecutar sudo dnf upgrade -y en algún momento, si es que todavía no lo has hecho a estas alturas. Como parte del proceso de actualización, se instalará la siguiente versión del sistema operativo y pasarás a utilizar la versión 9.1, como puedes comprobar si consultas el contenido del archivo /etc/rocky-release.

En cuanto a las novedades, según las notas de versión publicadas en su página, la principal característica a destacar es la llegada de Keylime. Se trata de una herramienta pensada para hacer remote boot attestation, que es algo que los administradores de sistemas hacen para asegurarse de que el software que está ejecutándose en una máquina es el correcto y que no ha sido modificado. En este caso se trata de un atestado remoto, así que se puede usar para comprobar granjas de servidores desde un host de control. Se aprovecha de las características de TPM de los ordenadores modernos para este propósito.

Por lo demás, otras novedades a destacar son la incorporación de NodeJS 18, PHP 8.1 y Ruby 3.1 al sistema de módulos de DNF. Algunos paquetes de sistema como los compiladores de GCC, LLVM, Golang o Rust también han sido actualizados a sus versiones más recientes.

¿Qué es RISC-V?

En los últimos tiempos se han visto avances en la arquitectura RISC-V y ya tenemos desde placas disponibles al público general hasta incluso ordenadores. ¿En qué consiste la arquitectura RISC-V?

De aquí a que acabe el mes idealmente, Pine64 pondrá a la venta la Ox64, un SBC embebido que, con un precio de venta de 6 a 8 dólares, promete llevar los sistemas operativos en tiempo real (RTOS) así como Linux a una pequeña placa que funciona gracias a un grupo de procesadores de arquitectura RISC-V. También este año vimos el lanzamiento del ROMA, un ordenador portátil con cuerpo de portátil normal como los que ya conocemos, pero corazón que funciona gracias a un procesador quadcore, también de arquitectura RISC-V.

¿De dónde sale RISC-V y qué es lo que pretende? Es muy probable que en los próximos años sigamos escuchando más sobre este tipo de procesadores por lo que cabe preguntarse qué cosas pretende poner sobre la mesa.

RISC-V es una arquitectura de procesadores, igual que otras ya existentes en el mercado a día de hoy como la vieja x86, la AMD64 o la ARM. Es decir, es una familia de procesadores completamente nueva y diferente que puede alimentar todo tipo de dispositivos, desde pequeñas placas embebidas para usar en ordenadores SBC hasta ordenadores personales completos y portátiles como los que hemos empezado a ver este año.

Si bien en este momento va a ser complicado ver la arquitectura RISC-V en listas como la Top500, uno de los puntos fuertes de esta arquitectura es su bajo consumo, lo que precisamente la convierte en la arquitectura perfecta para dispositivos pequeños, como placas embebidas, donde las restricciones tampoco permiten excederse demasiado en cuanto a la potencia energética disponible para la propia placa.

El ROMA es un ordenador portátil equipado con un procesador RISC-V.

De todos modos, existe otra razón muy importante por la cual RISC-V va a dar que hablar, sobre todo en el segmento del software libre y de código abierto, y es por el hecho de que RISC-V es una arquitectura de computadores abierta. Aquí existe una confusión que convendría aclarar. No se trata de que RISC-V sea una arquitectura de computadores libre, como se escucha por ahí. Más bien se trata de que las especificaciones de RISC-V están disponibles sin necesidad de pagar royalties.

RISC-V sólo es una especificación. Detrás de RISC-V está la RISC-V Foundation, que se fundó en 2015 y que es quien coordina los esfuerzos por publicar avances y actualizaciones de las especificaciones que hacen funcionar los procesadores RISC-V. En este comité hay empresas de todo tipo, desde tecnológicas como Google o Huawei, hasta organizaciones como la CNCF o la ESA. Curiosamente, Intel, AMD y NVIDIA también forman parte de esta alianza.

Sin embargo, por decirlo de algún modo, lo único que la RISC-V Foundation hace es publicar PDFs. Aparte de las especificaciones, no hay ninguna marca oficial que fabrique los procesadores, como sí ocurre en el caso de otras arquitecturas. En su lugar, son otras marcas de chips quienes fabrican los procesadores RISC-V y los comercializan como «compatibles con RISC-V». Algunas de estas marcas son Bouffalo Lab, Allwinner o Alibaba Group.

Ahora bien, vamos con lo verdaderamente interesante aquí para el ecosistema libre. Las especificaciones de RISC-V están disponible sin royalties ni otro tipo de cobros, lo que las hace completamente abiertas. Cualquier organización que desee fabricar una línea de ordenadores RISC-V puede tomar las especificaciones y comercializar un procesador acorde con ellas. Esta es la principal diferencia respecto a otras arquitecturas similares como ARM, que también trabajan con un modelo de «nosotros especificamos, vosotros fabricáis», pero donde ARM sí que cobra royalties por el uso de la especificación para crear placas y chips.

La Ox64 es un ordenador de tipo SBC (ordenador monoplaca), equipado con un procesador RISC-V que puede ejecutar GNU/Linux

Sin embargo, parte de la confusión que hay con RISC-V está en cuanto a qué ocurre cuando un diseñador de chips tiene acceso a esas especificaciones y fabrica un procesador concreto que implemente RISC-V. Y es que no es obligatorio para ese fabricante publicar sus diseños. De hecho, la mayoría de las implementaciones de RISC-V son privativas, es decir, el acceso al diseño está restringido. De este modo, muchos fabricantes se diseñan sus propios chips, que comercializan por su cuenta.

Existen algunas implementaciones de RISC-V que sí que son abiertas. Es el caso de la XuanTie 910 del Alibaba Group, por ejemplo, que es una de las más destacadas y que precisamente hace funcionar al portátil ROMA. En este caso, existe una versión denominada OpenXuanTie, cuyos diseños en Verilog son abiertos y están disponibles a través de internet.

¿Qué impacto podrá tener RISC-V en los próximos años? En el mundo de los ordenadores embebidos tienen mucho potencial. En otros terrenos, como el de la computación móvil y de escritorio (como teléfonos y ordenadores), compite con ARM en el juego de robarle terreno a arquitecturas como la x86-64, que tal vez no esté pasando por su mejor momento. Intel, uno de los principales fabricantes de x86-64, sabe esto. Esta es la razón por la que en los últimos años se hayan interesado tanto en esta arquitectura. En los últimos tiempos, presentaron la Nios V, una FPGA que utiliza la arquitectura RISC-V.

En definitiva, los grandes fabricantes huelen algo y están probando a poner sus huevos también en esta cesta, por si en unos años les entregase beneficios. Esta arquitectura nos puede dar algunas sorpresas a lo largo de esta década.

9 cosas que hacer tras instalar Fedora 37

Fedora 37 ha salido. Y si lo acabas de instalar en tu ordenador y te estás preguntando qué puedes hacer ahora, en este post te cuento 9 cosas con las que puedes ir abriendo boca.

Fedora 37 ya ha salido y, si usas el spin oficial, una vez hayas instalado o actualizado, tendrás acceso a la última versión de muchos paquetes de software disponibles para tu ordenador, desde herramientas para el día a día como navegadores y editores de textos, hasta entornos de ejecución y desarrollo pensados para profesionales de IT.

Si bien Fedora y GNOME se ocupan de traer unos defaults sensibles y agradables que normalmente no es necesario modificar, existen algunas cosas que conviene hacer una vez se instala el sistema que pueden serte de utilidad para mejorar la experiencia de uso de la máquina.

Lo esencial que debes hacer según instales

Activa el repositorio de RPMFusion

RPMFusion es un repositorio que contiene paquetes extra que por cuestiones de licencia o por su carácter propietario, no pueden ser incorporadas en el repositorio principal de Fedora.

Para activar RPMFusion deberás ejecutar los siguientes comandos en una terminal:

# Para activar el repositorio Free
sudo dnf install https://download1.rpmfusion.org/free/fedora/rpmfusion-free-release-$(rpm -E %fedora).noarch.rpm

# Para activar el repositorio non-free
sudo dnf install https://download1.rpmfusion.org/nonfree/fedora/rpmfusion-nonfree-release-$(rpm -E %fedora).noarch.rpm

Puedes ejecutar el primer comando o los dos. Con el segundo, se activa el repositorio non-free, para incluir también código abiertamente privativo. De cualquier modo, este paso será necesario si quieres obtener software gratuito pero no libre fácil, como Acrobat Reader (si es que queda alguien usando eso), o los controladores oficiales de NVIDIA.

Activa Flathub

Flatpak es un formato de aplicaciones portables que permite distribuir e instalar fácilmente aplicaciones en distribuciones GNU/Linux independientemente del gestor de paquetes. Muchos programas de software de escritorio ahora están disponibles en formato Flatpak porque permiten distribuir fácilmente y sin riesgos de compatibilidad entre versiones o distribuciones programas de todo tipo.

Fedora trae Flatpak preinstalado. Sin embargo, los repositorios de Flathub no siempre vienen activos por defecto. Si tratas de buscar aplicaciones de Flatpak en GNOME Software pero no las encuentras, es posible que tengas que tengas que activar antes su repositorio, ya que Flathub es el principal repositorio de software de Flatpak.

Lo puedes activar de dos formas. La primera es simplemente descargando el archivo .flatrepo y abriéndolo con GNOME Software. Lo puedes obtener haciendo clic en el siguiente enlace: https://flathub.org/repo/flathub.flatpakrepo. La segunda forma es mediante la terminal, ejecutando el siguiente comando:

flatpak remote-add --if-not-exists flathub https://flathub.org/repo/flathub.flatpakrepo

Comprueba que estás al día

La ISO de Fedora 37 se publica cuando se lanza la versión. Desde entonces, cualquier corrección de errores al software que se preinstala con la ISO (por ejemplo, GNOME) se publica a través del gestor de paquetes. Pero no siempre se genera una nueva ISO para descargar, lo que significa que es muy posible que el software que traiga tu ISO tenga parches disponibles en el gestor de paquetes.

Por lo tanto, una de las primeras cosas que tienes que hacer es visitar la aplicación GNOME Software y actualizar los paquetes de tu distribución. Si has elegido un spin de Fedora, como el de KDE, el proceso cambiará. En este caso, por ejemplo, podrías usar KDE Discover.

Si no, siempre te quedará lanzar una terminal y ejecutar sudo dnf upgrade. Después de hacer esto, deberás reiniciar tu ordenador. Esto es así porque muchas actualizaciones atacan a componentes esenciales del ordenador, tales como el kernel, el cargador de arranque o algunos drivers del sistema, por lo que hasta que no se reinicie, no se puede asegurar que se está usando la versión actualizada.

Gestor de actualizaciones de GNOME Software
Actualizaciones de software pendientes de ser instaladas en Fedora

Instala software imprescindible

El navegador Brave

Mozilla Firefox viene preinstalado por defecto y es un navegador excelente para el día a día. Sin embargo, algunas personas preferirán usar Brave por su interfaz, sus extensiones o porque ya lo usen en otros dispositivos.

Brave es compatible con Fedora. De acuerdo con las instrucciones de su página web oficial, todo lo que tienes que hacer es abrir una terminal de tu ordenador y ejecutar los siguientes comandos:

sudo dnf install dnf-plugins-core
sudo dnf config-manager --add-repo https://brave-browser-rpm-release.s3.brave.com/x86_64/
sudo rpm --import https://brave-browser-rpm-release.s3.brave.com/brave-core.asc
sudo dnf install brave-browser 

Como siempre, es altamente recomendable que prestes atención a lo que estás enviando a la terminal en vez de copiar y pegar a ciegas. Una vez ejecutes estos comandos, tendrás en tu ordenador Brave. Lo encontrarás abriendo el menú Actividades y buscando Brave. Una vez abierto, lo puedes fijar como aplicación favorita para mostrarla siempre en la bandeja de aplicaciones.

VLC y otros plugins para reproducir vídeo

Si en Fedora visitas sitios como twitch.tv, es posible que te encuentres un error al reproducir vídeo por falta de codecs. Por seguridad, Fedora no empaqueta cierto tipo de plugins necesarios para poder reproducir vídeo, debido a que no siempre están claras las licencias de uso de ese software.

Sin embargo, buena parte de ese software es portado por los repositorios de RPMFusion, por lo que si has agregado los repositorios de RPMFusion, todo lo que tienes que hacer es instalar los plugins para agregarle el soporte para ese tipo de formatos multimedia a Fedora: H264, H265, etc.

Mi recomendación aquí es simplemente instalar VLC Player. Se encuentra en los repositorios de RPMFusion también. «Pero Dani -me dirás-, yo no pretendo usar VLC, todo lo que consumo está en la nube». No hace falta que lo abras, pero como VLC tiene como dependencia a casi cualquier códec de vídeo existente, si instalas VLC desde RPM te asegurarás de que ya no te falta de nada. No suelo abrir VLC, pero hasta que no lo instalo, hay livestreams en plataformas como YouTube o Twitch que no cargan.

GNOME Extensions

GNOME de por si trata de ofrecer unos defaults sensibles que tratan de complacer a la mayoría. Pero sabemos de sobra que la mayoría no siempre es el todo. Por eso GNOME es extensible y mediante plugins soporta personalizar su comportamiento.

Hoy en día, la forma más simple de instalar extensiones es mediante la aplicación Extensiones, que proporciona una mejor usabilidad que la manera tradicional (visitar extensions.gnome.org desde GNOME Web o desde un navegador que tenga instalado el plugin oficial de GNOME para la integración con el escritorio).

Puedes descargar Extensions desde Flathub o desde los repositorios centrales instalando dnf install gnome-extensions-app. Y, por supuesto, también lo puedes instalar desde GNOME Software.

Personaliza tu ordenador

Muestra el botón minimizar y el botón maximizar en las ventanas

Por defecto, GNOME sólo muestra el botón Cerrar en la parte superior de una ventana. Este minimalismo lo compensa con un par de atajos: para minimizar una ventana puedes usar Super+H; y para maximizarla y restaurarla puedes hacer doble clic sobre el área de título o arrastrar una ventana a la parte superior de la pantalla.

Si instalas la aplicación Retoques de GNOME (o GNOME Tweaks), fácil de encontrar desde la aplicación GNOME Software, podrás cambiar esto desde la propia aplicación, yendo a la sección «Barra de título de las ventanas» y activando las opciones Maximizar y Minimizar.

Retoques de GNOME es una aplicación sensacional que también te permite hacer más cosas, como cambiar el tema y la tipografía por defecto de las ventanas, lo que te permite personalizar tu ordenador y dejarlo más a tu gusto.

Captura de pantalla de Retoques de GNOME mostrando las opciones de ventana.
Retoques de GNOME activando los botones minimizar y maximizar de una ventana

Muestra las aplicaciones en tu dock

Cuando se despliega el menú Actividades, en la parte de abajo aparece un dock o bandeja con los accesos rápidos a las aplicaciones abiertas y favoritas. Ese menú sólo está visible por defecto mientras el menú Actividades esté desplegado, pero esto tiene solución.

Si instalas la aplicación GNOME Extensions, puedes buscar una extensión llamada Dash to Dock. Esta es una de las aplicaciones más veteranas de GNOME debido a que lleva teniendo soporte desde que GNOME 3 decidió mostrar las aplicaciones abiertas sólo en el menú Actividades.

Descarga Dash to Dock y configúralo a tu gusto para dejar el Dock en la posición que prefieras. Puedes configurarlo al estilo Ubuntu, al estilo macOS o al estilo menú inicio de Windows. Por ejemplo, puedes hacer que se mueva a la izquierda y se quede en forma vertical para hacer más hueco para las ventanas que tengas abiertas, como los navegadores web.

Cambia automáticamente tema claro y tema oscuro

Hoy en día en GNOME es posible cambiar entre tema claro y tema oscuro desde las opciones de Apariencia. Esto te permite hacer que tus ventanas se vean de colores claros o de colores oscuros según tu preferencia.

Con la extensión Night Theme Switcher, puedes llevar esto más allá y hacer que el tema oscuro se active automáticamente a partir de ciertas horas del día. Con eso puedes tener el tema claro mientras estás trabajando, y el tema oscuro mientras te relajas mirando YouTube por la noche, por ejemplo.

La extensión también te permite cambiar el fondo de pantalla automáticamente, entre otras muchas opciones disponibles, como modificar la forma en la que funciona el filtro de luz naranja de la pantalla que GNOME trae desde hace bastantes versiones.

Las 4 razones que harán de VanillaOS la distro que dará que hablar en 2023

VanillaOS tiene papeletas a volver a hacer interesante y divertido el ecosistema GNU/Linux durante 2023, y en este artículo te voy a contar las razones por las que puede ocurrir esto.

Se espera que en un par de semanas salga la primera beta pública de VanillaOS, una nueva distribución basada en Ubuntu Linux. Esta distribución tiene papeletas a volver a hacer interesante y divertido el ecosistema GNU/Linux durante 2023, y en este artículo te voy a contar las razones por las que puede ocurrir esto.

VanillaOS está basada en Ubuntu Linux, pero no es simplemente otro Ubuntu cambiado de piel, sino que introduce cambios sensibles a la forma en la que trabaja la distribución, que pueden hacer del día a día una experiencia interesante. Van bastantes años donde las distribuciones parece que se han estancado y que avanzan lentamente. Todas las distros están basadas en otra ya existente cambiando algunas cosas, y apenas se introducen cambios interesantes que valgan la pena de cara a evolucionar el estado del arte.

VanillaOS rompe los moldes e introduce una serie de cambios a la forma en la que funciona el sistema operativo que, si bien no son para todo el mundo (mucho menos tal vez para personas que llegan a GNU/Linux por primera vez), pueden servir de inspiración para funciones interesantes que tal vez en unos años veamos incorporadas en otras distribuciones.

Una experiencia GNOME mainstream

El primero de estos aspectos es el entorno de escritorio. GNOME. En principio no debería suponer ninguna novedad, puesto que hoy en día Ubuntu también utiliza GNOME. Sin embargo, VanillaOS trae un GNOME puro y sin añadidos de Canonical. Este es un factor determinante. Ubuntu trae una versión de GNOME altamente modificada, con un dock preinstalado, con soporte para mostar iconos en el escritorio, y con un aspecto de pantalla altamente modificado.

El escritorio de VanillaOS en un ordenador portátil.
Render de VanillaOS propuesto por sus autores. Foto tomada del sitio web oficial.

Si queda en la sala algún fan del viejo Ubuntu GNOME, posiblemente sepa a qué me refiero con esto. Cuando Ubuntu se pasó a GNOME en 2017 y abandonó Unity, esto deprecó inmediatamente Ubuntu GNOME, otra distribución spin que previamente había aparecido para ver cómo sería Ubuntu si utilizase el por entonces reciente GNOME 3. Sin embargo, el salto de Ubuntu GNOME 16.04 a Ubuntu 18.04, pese a que sea el mismo entorno de escritorio, claramente dejó un poco que desear a quienes buscasen una experiencia más neutra. Ubuntu GNOME era un GNOME puro, ligero y azul. En cambio, Ubuntu 18.04 era naranja y con paneles cambiados. En ese sentido, VanillaOS recuerda bastante a lo que era el viejo Ubuntu GNOME. Una interfaz de usuario minimalista y sin muchos cambios respecto a la línea base de GNOME.

Capacidad de elección

Uno de los aspecto más característicos de Ubuntu es su preferencia hacia el sistema Snap. Este año ya vimos como Ubuntu delegaba en Snap ciertos paquetes del sistema esenciales, tales como Firefox, el cual ahora mismo se actualiza siempre por Snap. Otras distribuciones basadas en Ubuntu, como Linux Mint, se bajaron del barco y ofrecen derivados en los que el soporte para Snap está eliminado.

En vez de imponer Snap, una de las primeras cosas que hace el sistema operativo tras instalarse es preguntar qué tipo de gestor de aplicaciones se va a querer utilizar: Snap, Flatpak, AppImage, o una mezcla de las tres opciones. Lo que significa que es más fácil de eliminar el soporte para Snap si no tienes previsto utilizarlo, y mantenerte usando exclusivamente Flatpak si ese es tu interés.

El asistente de configuración de VanillaOS preguntando por el tipo de gestor de paquetes a utilizar.

Inmutable pero no mucho

En los últimos años, hemos visto propuestas para fabricar sistemas operativos inmutables como OSTree. La idea de un sistema operativo inmutable es impedir hacer modificaciones fuera del directorio personal. Por lo general, cuando se instala un sistema operativo de tipo GNU/Linux, se nos permite implícitamente hacer con nuestro disco duro lo que se nos proponga, incluyendo modificar los archivos de carpetas especiales como /usr.

Y a pesar de que desde el punto de vista de la administración de sistemas, este es un paso que a veces hay que dar, por ejemplo, para instalar a mano una aplicación foránea que no se puede obtener fácilmente desde el gestor de paquetes, también es cierto que puede provocar desequilibrios en el sistema operativo. Archivos que se olvidan de eliminar al borrar una aplicación, o conflictos al actualizar porque de repente un programa instalado a mano no es compatible con una actualización de una dependencia de sistema.

Para establecer un término medio, VanillaOS trae una herramienta denominada almost. Con este sistema podemos alternar entre modo ro y modo rw. La principal diferencia es que mientras el sistema esté en modo ro, no será posible modificar la capa base del ordenador. Si en algún momento necesitamos tocar algún directorio del sistema, no obstante, podremos cambiar a modo rw y hacer nuestros cambios, volviendo a poner el sistema oprativo en modo ro en el siguiente arranque. De este modo nos lo tendremos que pensar un poco antes de hacer modificaciones, y el sistema se mantendrá mucho más estático.

VanillaOS también soporta el concepto de «capas», en el sentido de que mientras se aplican cambios, es posible tener un área de staging donde ensayar los cambios que se hagan al sistema antes de aplicarlo. Esto lo podemos utilizar para poner los archivos y ver el resultado que tendría al aplicarlo de forma definitiva. Eso sí, no es un concepto de capas como el que hay en OSTree ni mucho menos, por lo que una vez se aplique de forma definitivamente una capa, se introducen esos cambios en el sistema de archivos real sin vuelta atrás (salvo que lo hagamos a mano, claro).

Las opciones de VanillaOS preguntan qué tipo de sistema operativo se quiere tener, uno inmutable o uno no inmutable.

apx: instala paquetes de forma segura

Sabemos que no siempre es fácil encontrar software para algunas distribuciones GNU/Linux. Muchas distribuciones grandes hoy día usan herramientas como copr o PPA para poder hacer más flexible la obtención de software de terceros en un sistema. Sin embargo, esto a menudo suele ser un foco de problemas en tanto que esos paquetes pueden provocar que tarden más comandos como apt update, o incluso pueden provocar que varios paquetes se bloqueen por incompatibilidad.

Sin embargo, sabemos de sobra quién no tiene problemas de paquetes en sus repositorios, ¿no? Efectivamente, el sistema AUR de Arch Linux. De modo que VanillaOS trae un gestor de paquetes llamado apx, que aparte de ser otro frontend para interactuar con el apt-get del sistema operativo, nos permite algunas cosas especiales.

Por ejemplo, otra de las características de apx es que permite instalar paquetes en contenedores aislados. Con eso, evitaremos dañar el sistema principal al instalar y desinstalar cosas, ya que cabe la posibilidad de que con tanta instalación y desinstalación de cosas, se queden cosas a medio instalar. (¿A quién no le ha pasado que se queda algún paquete sin eliminar del todo porque deja algún archivo de configuración suelto o porque se instaló como recomendación y nunca se quitó?)

Esta característica, no obstante, no está disponible en este momento en máquinas virtuales, así que si apx detecta que se está ejecutando desde una máquina virtual o hipervisor como QEMU o VirtualBox, rechazará activar el soporte para contenedores. Si estás evaluando VanillaOS en una máquina virtual antes de decidirte a instalarlo o no, tendrás que prescindir de esta prueba.

¿Qué novedades trae Fedora 37?

Fedora 37, la última versión de la distribución de software libre GNU/Linux hermanada con Red Hat, está al caer. Está programada para que salga el 18 de octubre como muy pronto. Es por ello que con esa fecha en el radar, conviene preguntarse qué nos va a aportar esta nueva versión.

Fedora 37, la última versión de la distribución de software libre GNU/Linux hermanada con Red Hat, está al caer. Está programada para que salga el 18 de octubre como muy pronto. Es por ello que con esa fecha en el radar, conviene preguntarse qué nos va a aportar esta nueva versión.

Antes que nada, es importante recordar que las distribuciones de Fedora siguen un calendario de actualizaciones por el cual sale una nueva versión de Fedora dos veces al año: una en abril y otra en octubre. (Salvo que haya sorpresas, como pasó con Fedora 36, claro.) Cada una de estas versiones tiene soporte durante un tiempo limitado, a partir del cual los desarrolladores centran sus esfuerzos en la siguiente versión disponible. Eso significa que, en el fondo, si somos usuarios de Fedora, tampoco hay mucho que decir de las novedades: nos guste o no, tarde o temprano tendremos que actualizar. El periodo de vida de una versión de Fedora es algo más de 12 meses. Tendremos soporte para Fedora 36 por otros seis meses más, pero si nos queremos asegurar de que nuestro ordenador (o nuestro servidor) esté a salvo de posibles vulnerabilidades, es conveniente usar una versión de Fedora que continúe recibiendo soporte.

GNOME 43

La principal novedad de Fedora 37 si se está utilizando el spin oficial será, como no puede ser de otro modo, GNOME 43. Con GNOME 43 se unifica más la interfaz de usuario en torno a GTK+4, libadwaita y el nuevo lenguaje de diseño que GNOME ha adoptado en los últimos años.

Nautilus modifica su aspecto y deja de utilizar GTK+3, lo que significa que ahora tiene un diseño mucho más claro y simplificado, además de compatibilidad con pantallas pequeñas como las de dispositivos móviles. Además, muchas de las vistas de lista han sido retocadas para tener un aspecto mucho más limpio que haga más fácil encontrar la información solicitada.

Captura de pantalla del explorador de archivos Nautilus
Nautilus ahora está adaptada a GTK+4, lo que se traduce en un diseño plano y más limpio.

Pero esa no es la única aplicación que ha sido adaptada. Otras aplicaciones como el Calendario de GNOME, Mapas o GNOME Builder también han recibido mejoras significativas de aspecto en esta versión. Además, la shell tiene un nuevo diseño para los botones de acción que se esconden en el menú de desborde de la parte superior derecha de la pantalla.

Soporte para Raspberry Pi 4

La Raspberry Pi es uno de los mini-ordenadores más asequibles y destacados de los últimos años, y la versión 4 es un tanque que supera con muchísimo nivel las capacidades de cómputo de generaciones anteriores. Muchas distros se han adaptado en estos tiempos para poder funcionar correctamente en la Raspberry Pi pero sólo unas pocas han agregado soporte oficial que permita al equipo de desarrollo darle un poco más de cariño sin requerir de intervención de terceros.

En la versión 37 de Fedora, la Raspberry Pi 4 adquiere soporte oficial. Esto incluye también dispositivos como la Raspberry Pi 4B o la Raspberry Pi 400, que también están basadas en la misma generación de la máquina. En estos dispositivos, ya no sólo será posible utilizar Fedora 37, sino que Fedora 37 vendrá con un soporte mejorado, que incluye los drivers para poder aprovechar la GPU y disfrutar de aceleración gráfica.

Eso sí, en la wiki de Fedora se anuncian algunas cosas que se escapan del control y que puede que no funcionen como cabe esperar. Por ejemplo, el soporte para el WiFi en la Raspberry Pi 400 es algo que depende de Broadcom, por lo que no se puede hacer mucho al respecto. Además, el soporte para decodificar vídeo por hardware también ha quedado en el aire.

Fedora 37 ha eliminado el soporte para la arquitectura ARM7. Esto significa que si tienes una placa antigua que no use la arquitectura ARM8, no habrá soporte oficial y probablemente no puedas instalar la versión original de Fedora en tu dispositivo.

Actualizaciones de software

Logos de dnfdragora y Fedora

No sólo ocurre con GNOME: Fedora es una distro que busca traer siempre las versiones más recientes posibles del software que portan sus repositorios siempre que sea seguro. Eso significa que mucho software esencial para el día a día, tanto para usuarios domésticos o de oficina como para profesionales y desarrolladores, viene actualizado a la versión más reciente que sea posible.

En la lista de novedades encontramos paquetes de todo tipo:

  • Erlang 25.
  • GNU binutils 2.38.
  • GNU glibc 2.36.
  • GNU Emacs 28.1.
  • Golang 1.19.
  • Haskell GHC 8.10.7.
  • LXQt 1.1.0.
  • NodeJS 18.
  • Perl 5.36.
  • Python 3.11.

También es interesante la retirada del soporte para las versiones de 32 bits del OpenJDK que se distribuye en los repositorios de Fedora. Fedora ya es de cualquier modo una distribución que sólo publica versión de 64 bits, pero todavía es posible instalar algunos paquetes de 32 bits dentro de una instalación de 64. El OpenJDK ya no será uno de ellos, ni siquiera

Qué cosas parece que no hay

Fedora se encuentra en medio de un gran refactor para cambiar el instalador principal desde la versión actual, que usa GTK, a un instalador de tipo web.

El equipo a cargo del nuevo instalador de Fedora basado en web ha decidido mantenerse al margen del lanzamiento de Fedora 37. Eso significa que si pensabas que el instalador de Fedora 37 traería la nueva experiencia de instalación, no lo vas a encontrar por el momento en esta versión.

La primera versión preliminar estará disponible poco después del lanzamiento oficial de Fedora 37, una vez la fiesta y las noticias se hayan calmado, para no causar interferencia en la promoción de la nueva versión.

Cuándo actualizar a Fedora 37

Una vez se publique Fedora 37, estará disponible tanto la ISO para instalaciones en limpio que querramos hacer previo formateo, como la actualización desde Fedora 35 o Fedora 36, que encontraremos en la aplicación GNOME Software al cabo de unas horas o días a partir del momento en el que se haga público.

Fedora 35 dejará de recibir soporte en noviembre, por lo que si todavía estás utilizando esta versión, te recomendamos actualizar a Fedora 36 o a Fedora 37.

Si quieres probar ya la versión Beta, cosa que no recomendaría en un ordenador importante del que dependa nuestro día a día, encuentras igualmente enlaces de descarga a la ISO beta de la versión 37 en su página web oficial, que seguirán ahí al menos hasta que se publique de forma estable.

wxWidgets 3.2 puede traerte dolores de cabeza al actualizar en Arch Linux

Si utilizas Arch Linux, es posible que la última actualización de wxWidgets te traiga algún dolor de cabeza al actualizar tu ordenador, como han advertido recientemente desde el propio sitio de noticias de Arch Linux.

Hace una semana salió wxWidgets 3.2, la primera versión del framework para aplicaciones gráficas en casi 9 años. Cuesta creerlo pero wxWidgets todavía no soportaba algunas funciones que en otros frameworks para hacer aplicaciones gráficas sí son ya habituales, como el soporte para modo oscuro, el modo de alta resolución compatible con pantallas de alto DPI o el soporte para Wayland.

Una de las novedades de wxWidgets es que, en el caso de UNIX, ha empezado a soportar de forma experimental el uso de QT además de GTK+, que es lo que se usaría ahora mismo al ejecutar este tipo de aplicaciones en sistemas operativos como GNU/Linux o un BSD. Sin embargo, esto tiene algunas consecuencias inesperadas.

Arch Linux ha anunciado recientemente que, debido a que wxWidgets ahora proporciona una forma de generar aplicaciones usando QT en vez de GTK+, el viejo nombre de los paquetes, wxgtk, ya no suena muy convincente ni seguro a largo plazo. Es por ello que han renombrado los paquetes de wxgtk a wxwidgets. Sin embargo, los problemas no acaban ahí. Con esta nueva versión de wxWidgets se elimina el soporte para el viejo frontend basado en GTK2. Podría parecer muy osado que un framework siga manteniendo GTK+ 2, pero cabe repetir que esta es la primera versión en ¡nueve años! Por entonces apenas había salido GNOME 3.8 y se estaba trabajando en GNOME 3.10, de modo que GTK+ 3 era un invento más reciente (y también menos querido) que ahora.

Eso significa que si tienes alguna aplicación que todavía esté usando este backend, va a haber problemas cuando ocurra el proceso de actualización. Tal como indican en el propio anuncio, si al actualizar obtienes problemas como que se te diga que wxgtk2 depende de wxgtk-common, deberás solucionar esto manualmente eliminando wxgtk2 de tu sistema usando pacman -Rs wxgtk2, o algo equivalente para eliminar ese paquete de tu sistema, antes de seguir actualizando.

Linux Mint 21 ya disponible, ¿qué podemos esperar?

Ya está disponible para descargar Linux Mint 21, nombre en clave Vanessa. Es buen momento para preguntarse qué nos podemos esperar de esta última versión de la distro verde.

Ya está disponible para descargar Linux Mint 21, nombre en clave Vanessa. Encuentras Linux Mint 21 en su página web oficial, en la sección de Descargas. Desde ahí puedes bajar tanto la versión Cinnamon, que es la principal, como las alternativas: MATE y XFCE. Es buen momento para preguntarse qué nos podemos esperar de Linux Mint 21.

¿Lo prefieres hablado? Este post también está disponible como vídeo:

El otro día os hablaba sobre systemd-oom y sobre los problemas que está dando en algunas distros debido a la forma en la que se carga procesos sin considerar las consecuencias de terminar cosas tan importantes para una sesión como el gestor de ventanas. Se supone que systemd-oom debe impedir que el ordenador se vuelva poco responsivo al agotar sus recursos de memoria RAM y swap, pero si la consecuencia es que se carga el entorno gráfico, tampoco ayuda demasiado.

Tal como os decía, Linux Mint 21 ha decidido no incorporar systemd-oom y desactivarlo, debido al feedback recibido cuando este fue incorporado en Ubuntu 22.04, la versión de Ubuntu en la cual Linux Mint 21 va a estar basada. Por el momento seguirá desactivado, y ya veremos si en próximas ediciones esta decisión cambia o si por el momento se queda como está.

Otra de las decisiones que va a revertir Linux Mint desde Ubuntu 22.04 son los cambios en os-prober. Eso significa que, a diferencia de en Ubuntu, si tienes dualbooteado tu ordenador con el sistema operativo Microsoft Windows, GNU GRUB sí va a localizar otras particiones que tengas en tu ordenador y te las va a proponer al arrancar el sistema, sin que tengas que hacer nada.

Linux Mint 21 también sustituye su frontend para controlar el bluetooth por Blueman, una aplicación nueva con muchas más funciones que su antecesora, Blueberry. Blueberry estaba basado en el control de Bluetooth original de GNOME y por lo tanto seguía muchísimo el estilo visual de GNOME, algo que desentonaba con el resto del sistema operativo.

Blueman es una nueva aplicación para el sistema Bluetooth. Foto: Linux Mint

No menos importante, este tipo de aplicaciones sólo sirven para interactuar con la herramienta interna que se ocupa de controlar el Bluetooth en el ordenador. La última versión del stack de gnome-bluetooth rompía la compatibilidad con Blueberry, la vieja aplicación, por lo que el equipo de desarrollo de Linux Mint tomó la decisión de adoptar Blueman, hacer las modificaciones necesarias para integrarlo con el resto del sistema operativo, y cambiar de aplicación gráfica para controlar el stack de Bluetooth.

En cuanto a otros cambios significativos, cabe destacar que Cinnamon 5.4 viene integrado en Linux Mint 21, con sus últimas funciones y correcciones de errores. Además, Linux Mint 21 agrega soporte a archivos .webp a través del explorador de archivos, actualiza algunos applets como el de Xrandr o el de Timeshift, que se convierte en una herramienta propia de Mint al haber adoptado el repositorio para poder continuar con su desarrollo.

Linux Mint 21 está disponible en varias ediciones oficiales, como siempre. Una versión usará Cinnamon, el entorno de escritorio originalmente creado por parte del equipo de Linux Mint. También se podrá descargar Linux Mint en formato ISO con XFCE y con MATE por defecto, por si preferimos otro tipo de metáforas de escritorio.

HaikuOS ya tiene soporte para WiFi 5

Recientemente, HaikuOS publicó en su blog el informe de actividad del mes de junio de 2022. HaikuOS es una plataforma inspirada por BeOS, un sistema operativo de los años 90.

HaikuOS es una plataforma inspirada por BeOS, un sistema operativo de los años 90. Este sistema operativo no es Linux, sino que tiene su propio kernel, en base a los mismos principios en los que se desarrolló el sistema BeOS original. No obstante, el hecho de que sea software libre y ligero, pero a la vez un proyecto ambicioso, hace que para muchas personas sea un proyecto interesante para seguir y ver evolucionar.

Recientemente, HaikuOS publicó en su blog el informe de actividad del mes de junio de 2022. Uno de los cambios más importantes es que han agregado soporte para el estandar 802.11ac, conocido comercialmente como WiFi 5. El stack que han agregado no está creado de cero, sino que han hecho un port del stack de OpenBSD y adaptándolo para que funcione en Haiku.

En términos de hardware, esta no es la única novedad que tienen este mes en HaikuOS. Muchos de los drivers que trae HaikuOS también están portados de otros sistemas operativos como OpenBSD o FreeBSD, con el objetivo de evitar repetir trabajo y poder avanzar más deprisa. A saber:

  • Han mejorado el soporte para los dispositivos que usan tarjetas gráficas Intel Extreme Graphics.
  • Han agregado soporte para discos USB de más de 2 terabytes.
  • El soporte para RISC-V continúa mejorando, y se sigue mejorando la compatibilidad.

Casi todo lo demás son correcciones de errores en distintas áreas, tanto en el kernel, aplicaciones, soporte para dispositivos ARM, sistemas de archivos…

Cuando terminen de agregar el soporte para WiFi 5 y corrijan los errores que tienen abiertos, se podrán centrar en el siguiente paso: preparar una nueva beta. Actualmente la versión que puedes descargar desde su página de descargas es la R1/Beta3. Por lo que prometen, el próximo lanzamiento va a ser uno de los más ambiciosos en mucho tiempo (y no es para menos).

¿Qué problemas tiene systemd-oom, el módulo que no entrará en Linux Mint 21?

systemd-oom es un agente que previene que el ordenador colapse cuando se queda sin recursos. Sin embargo, ha sido acusado de ser muy agresivo y por eso algunas distros, como Mint, se niegan a incorporarlo por ahora.

Linux Mint 21 está a poco de ver la luz. Si bien parece que las ISOs de la versión beta de Vanessa, su nombre en clave, van con retraso, no queda mucho para que estas estén disponibles y así se pueda probar la próxima versión del sistema operativo antes de publicarla en el canal estable. En los últimos meses, se han compartido noticias en el blog oficial de Linux Mint haciendo referencia a las novedades que se aportarán en la próxima versión, y una de las más llamativas es el hecho de que Linux Mint 21 no traerá systemd-oom.

systemd-oom es una de las últimas incorporaciones al proyecto systemd. systemd-oom es un agente que monitoriza las aplicaciones en ejecución y que previene que el ordenador agote los recursos de memoria RAM y swap. Si el agente detecta que el ordenador está a punto de quedarse sin memoria para funcionar correctamente y, por lo tanto, de entrar en una situación en la que puede comprometer la estabilidad del ordenador, fuerza el cierre de un árbol de procesos con el objetivo de aliviar recursos.

systemd-oom ha recibido numerosas críticas desde que fue incorporado en Ubuntu debido a su agresividad. Sabemos que cuando se trata de errores de tipo OOM (Out of Memory), el kernel Linux nunca ha sido muy diplomático a la hora de decidir qué procesos en ejecución deben ser eliminados a la fuerza, pero en el caso de systemd-oom, reportan que a veces el agente se activa incluso cuando todavía quedan recursos de sobra, o que a veces trata de cerrar aplicaciones esenciales.

El logo de systemd
systemd es una pieza esencial en cualquier distribución GNU/Linux moderna.

Otras distribuciones también tuvieron sus problemas cuando empezaron a utilizar systemd-oom. En Fedora, está presente desde la versión 34. Desde entonces, algunos reportes de errores han entrado en el gestor de reportes de errores principal advirtiendo de problemas de usabilidad graves. «Hay una aplicación web que uso en Firefox que tiene algún tipo de agujero de memoria. Esto provoca que al cabo de unos minutos, mi escritorio deje de responder y systemd-ood se cargue mi sesión. Puedo o tal vez no puedo volver a iniciar sesión sin reiniciar el ordenador», reportaban hace unos meses en un bug abierto en Fedora 35 que todavía no está marcado como resuelto.

Linux Mint estará basada en Ubuntu 22.04, lo que significa que casi todas las mejoras y cambios de arquitectura que se producen en la distro de Canonical acaban permeando en Linux Mint. Sin embargo, sabemos que históricamente Linux Mint ha sabido moverse cuando algunas de las decisiones de Ubuntu hacen cambios demasiados drásticos y el equipo que está detrás de ella no tiene miedo de hacer modificaciones o cambiar el comportamiento por defecto del sistema, por ejemplo, no utilizando Snap por defecto.

Pues bien, Linux Mint 21 anunció a principios de este mes en su informe mensual que, debido al feedback recibido, no implementarían systemd-oom en la distribución base. Eso significa que el funcionamiento tradicional será el que por defecto determinará qué hacer en caso de agotar los recursos de la máquina, tanto en RAM como en swap, evitando que algunas aplicaciones se cierren inesperadamente. Quedará ver por cuanto tiempo, y si cuando el sistema se perfile y sus errores sean corregidos, lo adoptan al igual que ya han hecho otras distribuciones, o no.